Resumen del anuncio
El producto digital ofrecido es la Guía Vianda Feliz, que ofrece recetas nutritivas y fáciles de preparar para niños de 0 a 18 años. La oferta principal es ayudar a los padres a preparar meriendas saludables y deliciosas en poco tiempo, reduciendo el estrés a la hora de comer. Este servicio va dirigido a padres y cuidadores que buscan alimentar de manera saludable a sus hijos.
Transcripción del video
Yo crié tres hijos y nunca mandé un paquete de galletitas al colegio. Les cocinaba todos los días, les armaba la vianda en la mañana temprano y sobraba tiempo. Así que cuando vi lo que mi nuera les mandaba a mis nietos, lo primero que pensé fue esta chica no se esfuerza lo suficiente. No lo dije, pero lo pensé. Hasta que un día me quedé a cuidar a los chicos y vi cómo era todo de verdad. Se levantó hasta las seis y media, preparó el desayuno, vistió a los dos, les armó las mochilas, abrió la heladera, se quedó mirando adentro como si la heladera le fuera a responder qué mandar. No encontró nada, agarró un paquete de galletitas, lo metió en la mochila y salió corriendo. Todo eso antes de las siete y media. Después se fue a trabajar ocho horas. A la noche volvió reventada, los chicos pidiendo comer, la casa desordenada. Y ahí la vi otra vez parada frente a la heladera, igual que a la mañana, con la misma cara. Pensando qué hacer de cena mientras todavía tenía que decidir qué mandar de vianda al otro día. Y me di cuenta de algo que me dio vergüenza. Yo la estaba juzgando con las reglas de una época que ya no existe. Cuando yo criaba no trabajaba afuera, tenía toda la mañana para cocinar. El supermercado tenía la mitad de productos. No existían los ultraprocesados en cada góndola que los chicos te señalan gritando. Mi generación cocinaba más porque tenía más tiempo. No porque fuéramos mejores madres, eso me lo tuve que tragar. Y me costó. Pero en vez de decirle yo en mi época hacia tal cosa, que es lo que hacen todas las suegras y lo que no sirve para nada, me puse a buscar algo que realmente le ayudara. Algo concreto. Encontré la guía Vianda Feliz. Más de 200 recetas listas en menos de 15 minutos. Con ingredientes comunes y baratos. Un menú semanal armado, lista de compras, guía de congelación. Todo resuelto para que en 20 minutos de un domingo dejes resuelta la semana entera. Se la mandé por WhatsApp sin decirle mucho. Solo, fíjate esto. El domingo siguiente la vi sentada en la cocina con el celular eligiendo recetas. Preparó 5 cosas en 20 minutos, las metió en el freezer y me dijo algo que me desarmó. Es la primera vez en meses que no estoy angustiada un domingo a la noche pensando en la semana que viene. El lunes mi nieto llevó muffins de banana caseros. Se los comió todos. El martes, barritas de avena. También. El que no come nada, esa semana comió todo. No le dije, ¿viste que podías? Porque no era que no podía. Era que estaba sola, agotada y sin herramientas. Y nadie se lo reconocía. Ni yo. Ahora cuando voy a la casa de mi hijo, la heladera tiene tuppers listos. La vianda sale en 2 minutos. Y mi nuera no tiene esa cara de las 10 de la noche. Esa cara que yo confundí con falta de ganas y en realidad era agotamiento puro. Si sos madre y sentís que nadie ve lo que haces todos los días, quiero que sepas algo. Lo que haces es enorme. Y si una suegra como yo puede reconocerlo, un recetario de 200 recetas, por menos de lo que salen las galletitas, también puede ayudarte. Tocá acá abajo, no es un consejo, no es una opinión. Es la herramienta que me hubiera gustado tener y la que tu generación se merece para no romperse sola.