Transcripción del video
Pensaba que comía 1.600 calorías al día, eran 2.200, y cuando lo descubrí, por fin empecé a bajar. Llevaba semanas comiendo pollo, avena, ensaladas, y la balanza no se movía, hasta que un día conté de verdad lo que comía. El desayuno que creía de 300, avena con plátano y mantequilla de maní, eran casi 600. Mi ensalada César con pollo, que juraba 500, eran 800. Y la cena saludable, bowl de salmón con aguacate, 790 en vez de 500. Total, pasaba las 2.100 calorías. Es que sano no significa pocas calorías, y nadie sabe cuánto come hasta que lo ven números. Por eso bajé Fitia. Le tomo una foto al plato y me dice las calorías y lo que llevo en el día. No tuve que dejar nada de lo que me gusta, solo aprendí cuánto comer. Descarga Fitia gratis, y créeme que empezarás a ver cambios.