🥹Hace un tiempo, empecé a sentir que mis días en casa se volvían monótonos. . Sentía la necesidad de hacer algo nuevo, algo que no solo me entretuviera, sino que también despertara mi creatividad.
Un día, navegando por internet, me encontré con un curso sobre cómo hacer piezas personalizadas con resina epóxica. No sabía mucho sobre este material, pero las imágenes de creaciones brillantes y únicas me llamaron la atención de inmediato. Pensé: "¿Por qué no intentarlo? No tengo nada que perder, y quizás me divierta".
Así que me inscribí. Al principio, solo lo veía como una forma de pasar el tiempo, una distracción del aburrimiento. Pero en cuanto empecé a aprender las técnicas y a experimentar con los colores, texturas y moldes, me di cuenta de que había descubierto algo más que un simple hobby. Me encantaba la sensación de mezclar la resina, ver cómo se transformaba y tomaba forma, y la emoción de esperar a que las piezas se endurecieran para ver el resultado final.
Lo que comenzó como una manera de entretenerme en casa se convirtió en una actividad que me llenaba de satisfacción. Pronto, empecé a pasar horas creando todo tipo de objetos: llaveros, colgantes, posavasos, e incluso pequeñas esculturas personalizadas. El aburrimiento desapareció por completo, reemplazado por la emoción de crear algo nuevo cada día.
El curso de resina epóxica no solo me dio un pasatiempo, sino que también me ofreció una manera de desconectar, de dejar fluir mi imaginación y de hacer que el tiempo en casa fuera mucho más llevadero.🥹